YACIMIENTOS DE LA ESPINA DEL GALLEGO, CILDÁ Y EL CANTÓN

El Conjunto Arqueológico formado por los yacimientos de la Espina del Gallego, Cildá y El Cantón se localiza entre los municipios de Corvera de Toranzo, Anievas, Arenas de Iguña y Molledo. Estos yacimientos, junto con los del Campo de las Cercas entre San Felices de Buelna y Puente Viesgo fueron declarados Bien de Interés Cultural de Cantabria en la categoría de Zona Arqueológica en 2002.

 

  • La Espina del Gallego

Se trata de un yacimiento situado en el límite entre Anievas, Corvera de Toranzo y Arenas de Iguña en la cumbre de su mismo nombre a 965 metros sobre el nivel del mar. Data de la Edad de Hierro y su función era la de ser un campo de operaciones militares durante las Guerras Cántabras que sucedieron entre el 29 y el 19 a.C.

Anteriormente a esta época fue un castro indígena de forma triangular con tres líneas defensivas en las que se identificaron rampas, portillos y los vestigios de un foso. También se hallaron estructuras de forma rectangular que posiblemente serían casas.

De la época romana se identifica un barracón romano de 100 metros de largo por 5 metros de ancho, otro edificio no identificado, un horno de fundición y un camino empedrado. También se hallaron materiales arqueológicos como un tesorillo de denarios de época republicana (siglo I a.C.), materiales metálicos, un camafeo de cornalina y cerámica romana común.

 

  • Cildá

Este yacimiento se localiza en el monte del mismo nombre, entre los municipios de Corvera de Toranzo y Arenas de Iguña a 1064 metros sobre el nivel del mar y aproximadamente a 2 km. de la Espina del Gallego. Posee una estructura irregular debido al terreno. Se han documentado estructuras defensivas complejas propias de los campamentos militares romanos de montaña. Se detectaron líneas defensivas de terraplenes y fosos de tierra que correspondían a un campamento romano de grandes dimensiones. La superficie del campamento ocuparía entre 22 y 25 ha. Aunque la zona central (campamental) tendría una extensión de 5 ha. En ella se han descubierto y excavado los caminos empedrados correspondientes a la via praetoria y a la via principalis. También se han descubierto estructuras de tipo barracón en el área central, posibles plataformas para armamento, puertas en clavícula, estructuras tumuliformes, etc. Como materiales arqueológicos se hallaron diversas piezas metálicas de carácter militar romano.

 

  • El Cantón

 

Este campamento romano de pequeñas dimensiones (menos de una ha.) y forma circular se localiza en el monte Cotera Redonda, en la divisoria de los términos municipales de Arenas de Iguña y Molledo. Desde El Cantón se divisa el castro de La Espina del Gallego, situado a unos 2,5 km. al Nordeste, y el campamento de Cildá, a unos 3,5 km. al Este. Posee una estructura defensiva formada por un agger de tierra y piedra suelta y un foso delante de él. Se han documentado dos puertas en clavícula. Se han hallado fragmentos de materiales metálicos.

 

 

OTROS YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS EN EL MUNICIPIO DE ARENAS DE IGUÑA

 

  • La Ceja de las Lombas

Este yacimiento conocido popularmente como “El Cueto del Agua” se encuentra en un cordal que delimita los valles de Cieza e Iguña y está datado como castro de la II Edad de Hierro. La estructura principal encierra un espacio rectangular de unas 5.4 hectáreas aproximadamente. Posee unos 170 metros de anchura máxima por unos 470 metros de largo. El cierre del flanco Este es el mejor conservado y visible, pudiéndose apreciar un muro consistente con grandes areniscas y alrededor de un metro de alzado conservado que parece contener una terraza o escalón “excavado” en la ladera. En el sector Sur-Este existe un espacio abierto en el cierre de aproximadamente 60 metros, el cual parece aterrizado en pequeños escalones y que puede interpretarse como el acceso original al castro. En el extremo sur del yacimiento se pueden apreciar una decena de estructuras tumultiformes de las cuales varias comparten características comunes en cuanto a su diámetro se refiere (3/4 metros). Además todas ellas poseen alturas no superiores al medio metro y depresiones internas de forma circular. En cuanto a los materiales hallado, el único elemento “destacable” tanto por su relevancia como por su estado de conservador es una magnífica fíbula de torrecilla de entre los siglos I-III a.C. Se encontraron además pequeños fragmentos de cerámica a torno, aunque por su tamaño difícilmente datables.

 

  • Castro Pepín

Se trata de un castro situado en el límite municipal entre Arenas de Iguña y Cieza, más concretamente entre los pueblos de Pedredo y Villayuso. Los estudios lo ubican entre la Edad de Hierro y la Tardoantigüedad. Las condiciones del terreno al Este, cuyo sustrato rocoso está conformado por diversos escalones horizontales de lajas, hicieron de este lugar un enclave idóneo para construir un entorno bien de hábitat o bien defensivo, gracias sobre todo a la abundante materia prima que sus moradores tenían a su inmediata disposición. Por el contrario la cara Oeste y Sur del espolón tiene un suelo mucho más rico y asentado, ideal en nuestro tiempo para uso ganadero como fuente de pastos y donde (posiblemente) un asentamiento era más que factible. Todo lo contrario que el flanco Norte, de fuerte pendiente y suelo muy pobre que dotaba al castro de una defensa natural idónea. Podemos identificar varias estructuras, principalmente una elevación interior y un lienzo de muralla que le dota de su forma ovalada. En primer lugar, ya desde el único acceso natural al espolón, se aprecia un pequeño aterrazamiento o “escalón” artificial cuyo alzado visible en nuestros días llega a los 0,70 metros. En este mismo sector se puede observar en algunos puntos la potencia de su anchura, de unos 1,50 metros aproximadamente. Desde aquí se puede comprobar que el trazado sigue ambas direcciones, Este y Oeste, siendo en este punto mucho más visible que en el resto. En flanco Suroeste del recinto se puede reconocer en una sección rectilínea de varios metros, un grueso muro que sostiene sobre si una terraza artificial. Muy cerca de este punto, hacia la ladera del espolón y en una zona descubierta de pinos, se observa lo que parece ser la muralla externa del castro. Se aprecian unas seis o siete hiladas de grandes lajas de arenisca armadas a hueso.

 

  • La Corona de Cueto Moroso

Este castro se localiza entre Bostronizo (Arenas de Iguña) y Los Corrales de Buelna. Debido a su ubicación y a sus características es probable que se trate de un castro de la Edad de Hierro. La Corona de Cueto Moroso se encuentra rodeado de elementos de “leyenda” que avivan aún más su milenario pasado. Algo más al norte, siguiendo la línea de cumbre y un poco por debajo, se encuentra una roca aflorante conocida como “La Piedra del Altar” la cual, según se cree, pudo haber tenido algún valor simbólico o religioso para los antiguos habitantes de la zona. Un poco más hacia el norte, siguiendo la misma dirección y a escasos kilómetros, nos topamos de frente con la Peña del Moro (370 metros), toponímicamente de similares características y en cuya cima se cree haber vislumbrado también algún tipo de estructura de carácter arqueológico. El yacimiento fue descubierto en 1995 por Eduardo Peralta Labrador. A parte de las tareas de prospección y documentación, no se ha realizado trabajo arqueológico ninguno en su interior.

 

 

BIBLIOGRAFÍA: www.regiocantabrorum.es